Los verbos derivados son aquellos que se forman a partir de otras palabras: sustantivos, adjetivos o incluso otros verbos.
Este proceso es muy común en japonés y permite crear nuevos significados sin necesidad de memorizar verbos totalmente distintos.
El caso más común es el del verbo する (suru), que significa “hacer”.
Cuando se une a un sustantivo, este se convierte en un verbo que indica realizar o llevar a cabo la acción o idea expresada por ese sustantivo.
Su estructura básica es:
Sustantivo + する (suru) → Verbo derivado.
Nota: La mayoría de los sustantivos que indican acciones pueden convertirse en verbos añadiendo する (suru).
En japonés, también se pueden formar verbos desde adjetivos añadiendo los verbos なる (naru), que significa “volverse, convertirse” o する (suru).
Estos expresan cambio de estado.
A) Adjetivo + なる (naru) → “volverse…” / “hacerse…”.
Indica un cambio natural o espontáneo en una condición o característica.
Nota: Se usa cuando el cambio sucede sin intención del hablante.
B) Adjetivo + する (suru) → “hacer que sea…”
Expresa un cambio causado intencionadamente por alguien.
Nota: Aquí el sujeto realiza una acción para provocar el cambio.
Otra forma de derivación es la combinación de dos verbos o de un verbo con otro elemento.
Este tipo de construcción crea nuevos significados más específicos, parecidos a los verbos compuestos en español.
Su estructura básica es:
Nota: El segundo verbo suele aportar un matiz de aspecto, inicio, repetición o dirección de la acción.